jueves, abril 19, 2007

Consecuencias.

"When you choose an action, you choose the consequences of that action. . . . When you desired a consequence you had damned well better take the action that would create it." – Cordelia Vorkosigan, via Miles, Memory


Es increible como la gente toma decisiones y luego, aún así, se sorprende de sus consecuencias. Parece que no se dan cuenta de que si haces las cosas, buenas o malas, al final tienes un pago, bueno o malo, que, en la mayoría de los casos, se puede predecir (empiezo a sonar como mi profe de teoría de la comunicación).
Luego resulta que cuando llegan las consecuencias, en forma de acciones de otras personas, esas personas son angeles, o demonios, y ellos no tienen nada que ver, porque no han hecho nada para merecer eso.
Lo mejor de todo es cuando te la intentan meter doblada y luego se sorprender de haber perdido tu confianza. O cuando te dejan más tirada que una colilla y resulta que mira como te pones, ¿oye me puedes hacer un favor?
Ahora os preguntareis, queridos lectores (me ha quedado muy a lo Maruja Torres eso), a que viene esto... pues a que la frase de ese INCREIBLE libro que es Memory (Recuerdos en la edición en castellano) de Lois MacMaster Bujold lleva rondandome todo el día, no sé muy bien el motivo. Luego cierta persona nos ha dejado levemente tiradas a la reina del hielo y a mi para la partida de changeling de mañana (sí, damas y caballeros, la gente avisa de que tienes que buscar a otra persona deprisa y corriendo el día antes a las 8 de la noche... y menos mal que ha avisado... sobretodo teniendo en cuenta lo de la ANTERIOR (y cancelada) partida de changeling). Menos mal que teníamos a Shalafi a mano para explo... digoooo cubrir la baja.
Lo cual, me vuelve a llevar a las consecuencias. Hasta ahora he hablado de las malas. Hablemos de las buenas. Las buenas son, entre otras cosas, que se que hay gente con la que puedo contar incondicionalmente. Que existe gente que, cuando me dan mis ralladas existenciales, no me manda a freir esparragos y hace el esfuerzo, cada uno a su manera, de animarme. Gente que me conoce lo suficiente como para que, en ocasiones, no hagan falta palabras. Gente que me ha enseñado que confiar en los demás no es una mala idea siempre. Gente por la que asumo las consecuencias necesarias para echarles un cable (es decir, que se hace lo que haga falta y a la mierda lo que venga después).
Lástima que luego vengan otros que crean que pertenecen a ese grupo y se dediquen a pegarte puñaladas a cascoporro (alguien me esta pegando expresiones...), hasta que sale el gangrel de mi interior (o brujah, segun Moriarty) y se demuestra que la reina de la resistencia pasiva (como me llama mi hermana) tiene genio.

1 comentario:

Profesor_James_Moriarty dijo...

que bueno es encontrar gente que responde cuando se la necesita, y con la que podemos contar; y luego gente que se cree mas de lo que es y a la que hay que pararle los pies... en fin, lo único, es que sabes que para algunos siempre estas para ayudarles y para otros siempre estas por si necesitas ayuda

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