jueves, abril 17, 2008

A veces siento el frio trepando desde el estomago hasta el pecho. No, no es mi alien personal, tranquilos. Es otra cosa. Normalmente lo siento sólo antes de alguna prueba dura... un examen o una entrevista. Con el tiempo estos ya apenas hacen que lo sienta.
Pero, a veces, lo siento con otras cosas. Una llamada diciendo que tienes un familiar en el hospital. El volver a hablar con alguien de quien hacía mucho que no sabías nada y tiene todo el potencial del mundo para, de querer, hacerte daño. El encontrarte ante una situación inesperada y peligrosa.

Ese frio tiene un nombre. Miedo.

Ya es casi un fiel compañero al que no presto atención porque te acostumbras a vivir con él. Miedo a vivir, miedo a relajarte, miedo a ser tu misma... miedo a tantas cosas. Pero, de vez en cuando, se hace más aguzado. Porque de lo que tienes miedo es de algo que puede hacerte potencialmente feliz... o destrozarte del todo.
Sí, ahora me diréis que soy muy valiente blablabla. Mentira. Las personas valientes reaccionan a pesar de sus miedos. Se enfrentan a ellos sin olvidarse de que estan ahí. Yo sustituyo unos por otros, escudandome en aquellos con los que sé que puedo vivir para evitar aquellos que son realmente peligrosos.

Triste.

4 comentarios:

Vircoph dijo...

No va a resultar muy original, lo se, pero no se me ocurre nada mejor que pueda expresar lo que quiero decir:

"I'm afraid... what if you drop me?"
"What if I save you?"

El miedo está ahí. No voy a decir si eres valiente o no, por que al final cada uno solo cree en si mismo para estas cosas, te digan lo que te digan.
Lo que sí voy a decirte es que, tarde o temprano, con miedo o no, con convicción o no, toca saltar... y arriesgarse a ser salvado de esos miedos que llegan de las cosas que pueden hacer (o no) felices a las personas.

Paradójicamente siempre da más miedo lo que puede hacernos felices a lo que con gran probabilidad nos hará desgraciados. Costumbre, creo.

Pero hasta que no se salta, es imposible saber el resultado.
Así que ánimo :*

Virc ^^

Jael dijo...

:*****

El miedo siempre está ahí. Y nosotros para cogerte la mano si la acabas necesitando.

Master dijo...

Miau, el miedo lo tenemos todos en esta vida, eso es una constante, cierto, a veces afrontamos nuestros temores, a veces no. Nos pasa a todos, por muchos y variopintos motivos, no existe la valentíam ni la cobardía, sólo motivos de peso para hacer las cosas o dejar de hacerlas. Pero no importa, porque siempre tendrás en quién apoyarte, esté dentro de tí, o fuera de tí.

laparca dijo...

Nadie quiere enfrentarse a sus miedos. Es más fácil rodearlos. Cuando te enfrentas a ellos es simplemente porque piensas que no te queda más remedio, que estás arrinconado/a contra la pared.

Yo soy todo un maestro en esquivar miedos... ¡así me va!

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