miércoles, octubre 22, 2008

Cuando Don Quijote tiró la toalla


A menudo iniciamos luchas por seguir nuestros principios. Nos enfrentamos a gigantes porque, aunque los demás nos digan que son molinos de viento y luchar es una tontería, creemos que es lo correcto. Luchamos y luchamos, sin ayuda ni apoyos, dandolo todo. Y, entonces, descubrimos que da igual.

¿Qué hemos mejorado? Nada.

¿Qué hemos conseguido? Nada.

¿De qué ha servido? De nada.

Entonces es cuando, ya sin fuerzas, tiramos la toalla. No puedes seguir luchando por algo que sabes que no lograras ni nadie valora. Da igual las pequeñas batallas que ganes, al final el resultado de la guerra lo conoces y no es el que tu querrías.
Es el momento en el que los heroes de las causas perdidas abandonan porque, en realidad, da igual lo valiente que seas o lo mucho que te esfuerces, no puedes ayudar a quienes no quieren ser ayudados.
Es el momento en que Don Quijote recupera la cordura y se da cuenta, finalmente, de que todo es inutil, sólo eran fantasias en las cuales vivía una vida que tenía un proposito pero que los demás tildaban de locura.
Y, sin embargo, no dejas de dar vueltas a que tal vez hubieses podido hacer algo más. No sabes el que, evidentemente si lo supieses lo habrías hecho, pero algo que se te ha pasado por alto. Tal vez fuese un detalle casi imperceptible. A lo mejor algo evidente para todos menos para tí. Pero algo has pasado por alto y sabes que, independientemente de que hayas abandonado tu causa pérdida de antemano, le darás vueltas siempre a lo que pudiste hacer y no hiciste, torturandote con los "¿Y sí...?".
Y, como le ocurrió a Don Quijote, a nadie le importará. Salvo a tí.

3 comentarios:

Raven dijo...

A lo largo del tiempo he observado que realmente nunca tiramos la toalla en esas "causas perdidas".

Mas bien, las dejamos como "esperanzas en segundo plano", porque sabemos que, en algun momento, nos acordaremos de aquel detalle que pasamos por algo
Y lo volveremos a intentar.

"I wont give up hope every time I encounter a threat"

"The odds against you are huge... yet you keep trying"

la reina del hielo dijo...

Si nos dieran 1 euro por cada "Y si..." que nos persigue...

laparca dijo...

Yo estoy de acuerdo con Raven, las cosas no se abandonan, se dejan un poco de lado y si tenemos de nuevo la oportunidad lo volveremos a intenter. Y creeme, tú lo harás también ;-)

Todos aprendemos a base de meter la pata, y las luchas imposibles son otro caso más de lo mismo: meteremos muchas veces la pata y veremos que los resultados no son los que planeábamos. Pero eso no importa, no podrán decir que no lo intentaste, que es lo más importante. La siguiente vez ya sabrás mejor qué hacer o qué decir.

No es bueno darle muchas vueltas a los "¿Y si...?", sólo consiguen que duermas menos y peor, aunque creo que no hace falta que te lo diga porque ya lo sabes de sobra.

Los "¿Y si...?" están muy bien cuando estás en ciencia: "¿Y si mezclo hidrogeno, azufre y agua?" y ese tipo de cosas. Para nosotros los "¿Y si...?" deben ser un punto de reflexión temporal (y si puede ser que consuman poco tiempo) que nos ayuden a posicionarnos y a aprender lecciones para un futuro. No se puede cambiar lo que se ha hecho, pero se puede aprender mucho para cambiar lo que haremos...

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