miércoles, octubre 01, 2008

POR EL BOULEVARD DE LOS SUEÑOS ROTOS

Caminaba, escuchando a Sabina en el reproductor de música, dirección al lugar que albergaba sus mejores, y peores, recuerdos. Habían pasado más de diez años desde que atraveso aquella puerta por última vez y ahora volvía a una reunión de estudiantes. Diez años, se repetía una y otra vez, cuantas cosas han cambiando en diez años. Salió de allí llena de ilusión, con un futuro totalmente planificado y llena de esperanza. Y ahora, trás diez años , volvía triste y vacia.
Había conseguido muchas cosas, sí, pero muchas otras las perdía apenas llegaba a rozarlas con la punta de los dedos. Tenía el éxito, el dinero y la fama, no podía negarlo, pero esas cosas no te daban un abrazo cuando llegaba a casa cada noche agotada por un largo, y generalmente frustrante, día de trabajo. Ni la consolaban al colgar el teléfono después de otra frustrante conversación con su familia.
Sin embargo, sabía que ninguno de los asistentes a aquella fiesta lo verían así. Muchos envidiarían la fama, el dinero y el poder que había conseguido. Otros desecharían sus quejas ya que ¿qué derecho tiene a quejarse quien lo tiene todo? Y, tal vez, una persona la comprendería y la compadecería. Puesto que eran sus sueños los que la habían llevado a escoger ese camino, rechazando el que le ofreció en su momento.
Suspiró, apagando la música, mientras atravesaba las puertas del que fuera su colegio. Sabía que le esperaban viejos amigos, enemigos y su primer amor... buenos y malos recuerdos. Y más de un millar de sueños rotos.



Por el boulevard de los sueños rotos, video del disco Esta boca es mía de Joaquín Sabina

3 comentarios:

Raven dijo...

Mola el video... quiza no seria buena idea ir detras de la chica xD

Que frustracion... la historia sigue dandome una sensacion familiar y nose de donde :(

goblinoide dijo...

Es curioso volver a ver a antiguos compañeros (y digo "compañeros", no "amigos") del colegio...
Es curioso, por ejemplo, cómo una es capaz de saludar con una sonrisa a alguien que hace años te hacía la vida imposible, y que sea esa persona la que se quede con cara de vergüenza y de no entender nada, porque realmente lo que esperaría alguien que te ha tratado fatal sería que le guardases rencor y no quisieses volver a verle...

Muy curioso. Quizá algún día escriba sobre ello.

Profesor James Moriarty dijo...

lo importante no era, como entraba a la reunion, sino entrar, podía excusarse por obligaciones, pero no lo iba a hacer, porque podía entrar, y sabiendo que estaba posiblemente peor que nadie, decidió darles a todos con un canto en los dientes, haciendoles ver, que realmente estaba mejor que ellos... aunque no pudiese dormir la semana siguiente...

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