miércoles, marzo 18, 2009

PowerPoint

Recuerdo la gracia que me hizo el ver la animación flash del gato y la conejita... sobretodo la escena del powerpoint. Es una de esas escenas que cuando les pasa a otros es divertida. Es decir, hay cosas que son autoexplicativas como, por ejemplo, "quiero tal cosas" o "no quiero tal otra" o "ni se te ocurra hacer esto".
Vale, puede que no sean tan autoexplicativas.
Porque luego resulta que te encuentras con que eso que has repetido hasta la saciedad y has tratado de explicar de todas las maneras posibles con frases cortas y sencillas... no se ha entendido. Vamos, prefiero pensar que no se ha entendido a que se ha ignorado soberanamente como hacemos con las cosas que preferimos que no esten ahí. Y me acuerdo de algo que lei en un fic (no recuerdo el título) en el cual esta la protagonista escribiendo manuales para armas (frases cortas y sencillas, ya sabeis) y su jefe le pide que lo simplifique aún más... que en vez de utilizar lenguaje de octavo de EGB (ahora 2º de la ESO) los haga como si estuviese hablando a chavales de diez años...
Y me doy cuenta de que, efectivamente, esas situaciones son divertidas cuando les pasan a otros. Cuando te pasan a ti te dan unas ganas enormes de abrir la cabeza de alguien a ver si hay ALGO dentro que reciba tus frases. O si, sencillamente, despues del "Hola,¿qué tal?" sus funciones cognitivas son como las de Hommer Simpsom (ya sabéis... blablablablablabla).

1 comentario:

Elena dijo...

Como siempre... eres muy dura con las "debilidades" ajenas. Respira hondo.

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