martes, junio 29, 2010

Derecho a la huelga. Derecho al trabajo.

Las huelgas me ponen de mala leche. Siempre. Sin excepción. Me da igual quien las convoque o el motivo por el que se convocan. Y es que cuando todos los huelguistas, especialmente los Sindicatos... a esos podría dedicarles páginas y páginas en exclusiva, se llenan la boca con su derecho constitucional a hacer huelga se olvidan de que hay otro derecho constitucional: el de que quien no quiera hacer huelga pueda trabajar.
Dicen que los servicios mínimos son un cachondeo y, en determinados sectores, lo son. Curiosamente esos mismos sectores que tendrían argumentos insuperables para ir a la huelga desde hace más de diez años pero que, curiosamente, no van. ¿Motivo? Tal vez el que suelan ser gente responsable que sabe que se su trabajo dependen vidas (sí, médicos y enfermeras, me refiero a vosotros cuya dedicación me sorprende día a día a pesar de todas las trabas que os ponen los distintos gobiernos para que podáis trabajar en las condiciones que os merecéis).
Lo que a mi me parece un cachondeo es que los sindicatos después de todos estos años sin hacer ni el huevo y permitiendo situaciones vergonzosas (prejubilaciones, privatización y externalización de servicios con la consiguiente pérdida de empleo, que se juegue con las pensiones de la gente y una larga lista de barbaridades) sea ahora cuando resurjan con un alarde de superioridad y, además, ¡se atrevan a decir que no les han dejado otra salida!
Me recuerdan al capítulo aquel de 24 donde Vauer le pega un tiro a la mujer del tío al que esta interrogando mientras le espeta "¿Ves lo que me has obligado a hacer?". Sintiendolo mucho comprendo la convocatoria de huelga. Incluso puedo apoyarla. Lo que no puedo, jamás, apoyar es que se intente chantajear a nadie secuestrando una ciudad como se esta haciendo ahora.
Y es que, señores, mucho pedir que se respete vuestro derecho a la huelga mientras que os pasáis por el arco del triunfo el derecho al trabajo de un par de millones de personas, incluidos aquellos empleados de metro que, por las circunstancias que sean, han decidido acudir hoy a sus puestos de trabajo como servicios mínimos. ¿Qué pasa es que los derechos de unos valen más que los de los otros?
Esos son los motivos por los que me fastidian las huelgas. Porque siempre se olvidan muchos, aquellos que forman los piquetes, de que no son los únicos con derechos. Y a lo mejor ese tío al que llamas esquirol mientras intentas obligarle a que no vaya a trabajar no puede permitirse no cobrar X días. O ese camión que quemas para que no pueda salir tenía dentro durmiendo al conductor que esperaba que su mujer fuese a buscarle porque sabía que volver a su casa en el camión era imposible.

Recuerdo de infancia

Me gusta la fotografía. Cuando viajo o hay algún tipo de ocasión especial en la que vaya a tomar parte, siempre llevo conmigo mi cámara, cámara que empezó siendo una nikon de segunda mano que me regaló mi padre y ahora ha ido evolucionando, junto con los tiempos, a una canon digital.

La mayor diferencia, entre entonces y ahora, es que a lo mejor cuando me pongo a ordenar fotografías antes ordenaba como mucho sesenta fotos de un mismo viaje mientras que ahora puede que tenga cientos de ellas. Esto supone fotos de las cosas más curiosas que uno pueda imaginar: carteles que me han resultado graciosos por la calle, tropocientas fotos a la misma vista hasta que una de ellas me parece lo bastante buena y una gran variedad de cosas similares.

Hoy, en concreto, ordenando las fotografías de este último año he encontrado una fotografía de una lubina preparada para meterla al horno. Recuerdo perfectamente ese día ya que me hizo mucha ilusión encontrar algo tan sencillo como una pescadera que hablase castellano en un país como Finlandia. Luego, al llegar a mi piso, nos pusimos a cocinar, discutiendo las encargadas de la cena en un popurrí de inglés, castellano y griego sobre las distintas recetas: si había que añadirle esta o aquella especia o hasta cuando mantener la bandeja en el horno.

Cierro los ojos y casi siento como si estuviese allí. El calor de la cocina, que puedo recrear perfectamente con el calor que hace en este Junio español, el olor a comida y las risas. Incluso puedo oler el pescado, tal vez tenga algo que ver el que alguno de mis vecinos este preparando la cena.

Pero no es sólo a esa tarde de Noviembre a lo que me recuerda. Respiro profundamente, sumida en mis pensamientos, y siento que hay otro recuerdo, más antiguo, que parece querer salir pero, como todos los recuerdos, cuanto más intento forzarlo más se resiste en aparecer. Desisto, ya que la memoria es así de graciosa en ocasiones, y decido que es un buen momento para cenar yo también, sobre todo porque quien sea que esta cocinando en el vecindario me ha abierto el apetito.

Me levanto y salgo de mi despacho, evidentemente nada de lo que tenga allí para picar me serviría de cena, y voy a la cocina, la misma cocina que llevamos usando en mi casa desde que tengo uso de razón. Y entonces, al ver a mi madre junto a la nevera, el recuerdo decide acudir a mi.

Era una reunión familiar, como tantas otras. Mi abuelo acababa de salir del hospital por lo que no podía comer muchas de esas cosas que son tan comunes, y llenas de colesterol, en la cocina española: el choricito, el jamón serrano, los distintos estofados y guisos y un largo desfile de platos igualmente deliciosos.

Entonces mi madre decidió, para que todos pudiésemos comer lo mismo, hacer lubina a la sal al estilo de su tierra. Y, como siempre ha sido tradición en mi casa, todos ayudábamos en la medida de lo posible: poniendo la mesa, preparando las bebidas o, en mi caso, haciendo de pinche de cocina. Recuerdo las risas de mis hermanos y a mi madre regañándonos cada vez que intentábamos robar alguna de las frutas con las que iba a hacer los aperitivos esa vez y mi boca se llena de saliva ya que casi puedo volver a saborear aquella cena.

Sonrío y miro a mi madre, que me mira interrogante al ver que llevo casi cinco minutos en la cocina sin decir nada, comentándole que para la próxima reunión familiar podríamos hacer una comida sana, ya sabes, lubina a la sal y cóctel de frutas.

Never say never (meme)

Desde el blog de Moriarty, cojo este meme para el itunes o winamp o el reproductor de audio que uséis.

1. ¿Cuál es tu lema?
Rosana - Bajo charcos

2. ¿Qué piensan tus amigos de tí?

Nickelback - Rockstar

3. ¿En qué piensas a menudo?

The cardigans - Plain Parade

4. ¿Cuánto son 2 + 2?

Nightwish - Higher than hope

5. ¿Qué piensas de tu mejor amigo?

Oasis - D'you know what I mean?

6. ¿Qué piensas de la persona a la que quieres?

Xera - Lliendes

7. ¿Cuál es la historia de tu vida?

Sôber - El hombre de hielo

8. ¿Qué quieres ser de mayor?

Mostly autumn - Underneath the ice

9. ¿Qué piensas cuándo ves a la persona a la que quieres?

La oreja de Van Gogh - La estrella y la luna

10. ¿Qué piensan tus padres de ti?

Creed - Sacrifice

11. ¿Qué bailarás en tu boda?

Alamedadoosuna - marlem nocturno

12. Qué sonará en tu funeral?

Nathan Furst - without getting caught

13. ¿Cuál es tu afición / interés?

La fuga - cantalojas

14. ¿Cuál es tu mayor secreto?

Tracy Chapman - Give me one reason

15. ¿Qué piensas de tus amigos?

Gritando en silencio - Gritando en silencio

16. ¿Qué es lo peor que podría pasar?

Rosana - Bebes de mí

17. ¿Cómo morirás?

Apocalyptica - Master of puppets

18. ¿De qué te arrepientes?

Stone Temple Pilots - MeatPlow

19. ¿Qué te hace reir?

Gritando en silencio - Cuentos de desgarro

20. ¿Qué te hace llorar?

Mostly Autumn - Boundless Ocean

21.¿Te casarás alguna vez?

Gritando en silencio - Arrancamos

22. ¿Qué es lo que más te asusta?

Ayreon - Nature's dance

23. ¿Le gustas a alguien?

Escaflowne - Gregorian Chant

24. Si pudieras volver atrás en el tiempo, ¿qué cambiarías?

Another Level - From the heart

25. ¿Qué es lo que más te duele ahora mismo?

Radiohead - Anyone can play guitar

26. ¿Cuál será el título de este post?

Vixen - Never say never

lunes, junio 28, 2010

Minutos musicales - M4 (Part II)

Hay canciones que marcan. A veces son cosas tan tontas como la melodía de un anuncio. Otras algo que has oido en la radio y se te ha pegado. Canciones conocidas o apenas escuchadas en tu país.
M4 es una de esas canciones.
La primera vez que la escuché fue al terminarme el ME1 en menos de 18 horas (record personal cortesía de cierto ave de fuego de quien ya me vengaré cuandot tenga ocasión). Después de un juego emocionante, lleno de acción y argumento, trás un climax brutal viene un fundido en, en mi caso, azul y esta canción.
Insuperable.
Y ahora, años después, veo este video de esa canción y... bueno, no puedo resistirme el presentaros estos minutos musicales.
Muchos no entenderéis la importancia que tiene la música en mi vida, pero es algo entre mi persona y las melodías así que tampoco es que necesitéis entenderlo.

miércoles, junio 16, 2010

Minutos musicales

En este caso la culpa es de una de las autoras del podcast "En la cama". Me vició a la serie Glee y esta canción, sinceramente, me gustó... por lo que significa y porque, admitamoslo, es bonita.
Y es que la vida es un viaje donde no importa ni de donde sales ni a donde vas, sino el camino que has seguido para llegar y la gente que te ha acompañado en algún u otro momento. Todos nos han enseñado algo. El significado de la amistad, el amor, el perdón, la ira, la lujuría, el odio, la traición... cosas buenas y malas que, sin haberlas aprendido, no seríamos nosotros mismos.

Midnight train - Journey

Humor de ingenieros

Chiste que me ha hecho gracía:

Por que Dios jamás recibiria una catedra en una universidad:

1) Solo tiene una publicación importante.
2) Esta escrita en hebreo.
3) No tiene referencias.
4) Y ademas, hay quien duda que el fuese el autor.
5) Si, es posible que crease el universo, pero no ha publicado los
resultados.
6) Los cientificos han tenido problemas para confirmar
experimentalmente la creacion.
7) Resulta complicado trabajar con él.

martes, junio 15, 2010

Minutos musicales

Llevo con esta canción en la cabeza desde el domingo por la mañana, tarareandola y demás. No puedo hacerme a la idea de porque.
Jenny tiene la culpa (como siempre :P).
Y lo más divertido es que es extrañamente apropiada.
Y a quien le interese, la espalda me esta machacando otra vez. Odio las sillas de los congresos... ¿por qué nunca los harán en auditorios con asientos comodos? A lo mejor para que la audiencia no caiga toda dormida dado lo "entretenido" de las charlas.

Renovarse o morir esa es la regla vital

Frank Herbert lo dijo en Dune. Y como yo siempre hago caso a esas personas más sabias que yo, pues he decidido renovar cosas. Vamos a empezar poco a poco... con el aspecto del blog, ya que es la ventana por la que el mundo me mira. Después ya veremos que más.

El valor es la parte más difícil para el cambio

Escribo esto desde un congreso sobre educación superior y una de las conclusiones que estoy obteniendo después de escuchar ponentes de los cinco continentes es que hay que perderle el miedo al cambio y a reconocer que podemos estar equivocados para poder conseguir avanzar y llegar a la excelencia.
Totalmente de acuerdo.
De hecho para poder avanzar en cualquier campo, tanto personal como profesional, tenemos que ser capaces de juzgarnos a nosotros mismos y reconocer que hacemos bien, y debemos seguir haciendo, y que debemos corregir.
Desgraciadamente siempre es más sencillo pensar que la culpa no esta en nuestras acciones y, por tanto, son otros los que tienen la culpa, y responsabilidad, de arreglar o corregir las cosas. O, incluso, no implicarse bajo una falsa idea de neutralidad o, tal vez sea decirlo así, de que el agua solo moja a los que salen a arreglar el tejado.

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